Las nuevas tendencias y el cambio generacional han provocado que las empresas ya no sólo busquen satisfacer la necesidad financiera de sus empleados sino que también se enfocan en su desarrollo profesional y personal, o como otros le llaman: el salario emocional.

Mucho se habla sobre la productividad y la calidad en el trabajo, pero en pocas ocasiones nos tomamos el tiempo de ver cómo lo hacen los demás, de ver casos de éxito y de analizar cómo se trabaja en otras culturas. Además de la investigación y la lectura,  las conferencias de negocios, y en especial las de algunos conferencistas internacionales, pueden abrir la puerta a nuevos conocimientos que nos permitan mejorar continuamente.

El abrir una empresa se cree es el paso más difícil al iniciarse en los negocios. Pero esto no es verdad, ya que la parte realmente complicada es mantenerse a flote. Y aunque esto depende de varios factores hoy nos enfocaremos en la productividad laboral.

Las empresas, además de generar ingresos, generan relaciones laborales y sociales. La convivencia diaria entre los empleados puede ser un arma de doble filo: un clima organizacional estable y lúdico puede generar mayor productividad, sentido de pertenencia, lealtad y bajo grado de rotación de puestos. Por lo contrario, un clima organizacional débil o tenso, puede provocar que haya conflictos personales y laborales que afecten en las finanzas, la productividad y el nivel de confianza entre los empleados.

Martes, 05 Julio 2016 17:00

Por qué y cómo mantener la motivación

La motivación es el motivo que impulsa a alguien a hacer (o no hacer) algo. En la vida diaria es indispensable, las personas la necesitan en todo lo que hacen, desde las actividades más pequeñas: para levantarse, ejercitarse, comer saludable, leer un libro, hacer su trabajo, cuidar sus relaciones interpersonales, etc.